La titular de la Secretaría de Fomento Turístico, Michelle Fridman Hisrch ha sido sin ninguna duda, la funcionaria estatal más polémica de la todavía incipiente administración del gobernador Mauricio Vila Dosal. No es nuestro afán señalar todas las polémicas que ha tenido, sino que queremos señalar cuáles han sido para mí, los principales errores que han llevado a la funcionaria estatal atener una relación tormentosa con empresarios, periodistas y hasta con compañeros del mismo gabinete estatal.
.jpg)
La titular de Sefotur es una empresaria que se dedica a publicitar destinos turísticos a nivel nacional y a gestionar estrategias de comunicación y llévalas relaciones públicas. Eso lo ha llevado a tener relaciones como proveedora dé varios gobiernos en todo el país y todos veíamos venir las críticas por esto, ya que siempre habría la duda de la actuación de ella o de su empresa y si no caía en conflicto de intereses. Eso sin contar que se investigaría cuales fueron sus proveedores favoritos en otros negocios y si los traería igual a Yucatán, como fue el caso de Magnos. Ella lo sabía y reportó que había dejado EME MEDIA, pero hasta agosto del 2019, seguía figurando para el gobierno de Baja California como la representante legal de esta empresa. Lo que mal empieza, casi siempre acaba mal.

Seguramente es una experta en relaciones públicas a nivel nacional, pero al menos en el estado, tenemos que este apartado ha sido deficiente, por no decir lo menos. Sabemos que el entorno turístico es difícil y que hay muy poca unidad, pero Michelle Fridman no ha sido un factor de unión. Además, su propio carácter(fuentes la han catalogado de terca) y su falta de voluntad para llegar a acuerdos le ha generado muchas críticas. Dicen que a base de caídas ya ha cambiado con el paso de los meses, pero quizás ya no es suficiente.

Acá noes mi intención entrar en polémica, ni en discusiones sobre lo que es correcto o no, pero la realidad es que la secretaria de turismo no sólo no es de Yucatán, sino que se esfuerza en demostrar que no lo es, tanto por las equivocaciones en sus redes sociales donde confunde un lugar con otro, como por su agenda ideológica, la cual no concuerda con la mayoría de los yucatecos. Eso no ha caído bastante bien en el entorno y le han generado una animadversión porque hay quien piensa que llego a imponer sus ideas, y bueno, al menos en Yucatán, eso es un pecado muy costoso.

Este punto es muy curioso, porque en teoría si algo vende Michelle Fridman son sus excelentes relaciones públicas, pero al menos en el estado y con algunos medios de comunicación, eso es lo último que ha tenido. Su equipo de trabajo ha cambiado constantemente de miembros, porque al principio la relación de estos con los periodistas locales fue muy tensa. Los comunicados eran tardíos, la información insuficiente y ante las críticas se mostraban poco tolerantes. Recuerdo en particular varios casos de reporteros y medios que fueron o estuvieron a punto de ser vetados de la Cumbre Mundial de Premios Nobel de la Paz, por no ser gratos o que representaran un riesgo para el evento por sus críticas a la secretaria. Ellos son los únicos que manejan un área de comunicación independiente al Gobierno del Estado, y son a los que peor le han ido.