
Guillermo Mendicuti Loría y su esposa Arlet Rufino Simón fundaron el restaurante Los Trompos el 3 de junio de 1996 en Plaza Dorada.

Invirtieron 76 mil pesos mexicanos, con cinco colaboradores y con la carne al pastor como principal producto porque era lo que les gustaba consumir para iniciar el negocio.
Tres años después tomaron la decisión de abrir la primera sucursal tipo restaurante llamada “Trompos Tanlum” en octubre de 1999.
24 años después cuentan con 22 sucursales, en los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo con 900 colaboradores (casi una sucursal por año).
Guillermo Mendicuti conformó en 2008 la compañía PRESTADORA DE SERVICIOS GAMAS S.A. DE C.V., la cual se integra por distintas empresas:
● Planta procesadora de carne llamada Marlet, el Instituto de Formación y Asociación de Logros (IFAL)
● Desarrollo de Tecnologías Innovadoras y
● Restaurantes “Los Trompos”
● próximamente el restaurante de comida italiana Itrottoli.


Con dos productos estrella los Nachos Especiales, creados por Arlet Rufino Simón, esposa de Guillermo Mendicuti. y la Pizza Pastorera.
2010 fue un año clave para la franquicia porque inauguraron Los Trompos de plaza City Center, luego en corto tiempo elde Buenavista y el de Francisco de Montejo.
Después en abril del 2011 abrieron su segunda tienda en el Centro Histórico: el de la calle 59 por 60.
Con esto llegaron a 480 colaboradores, pero tanto crecimiento había hecho decaer la atención al cliente.
Se funda el IFAL: El Instituto de Formación y Asociación de Logros, es el centro de capacitación de Grupo Gamma, el cual replica en todos los procesos para resolver un problema: la falta de atención al personal.
La campaña de marketing “Servir y Sonreír", implementada en el 2010, ha sido la que más ha impactado a la marca, al reflejar con certeza la filosofía de servicio del restaurante.
La Planta procesadora Marlet llegó como respuesta justamente al crecimiento porque saturamos el centro de procesamiento, teníamos diferentes bodegas para conservar nuestra materia prima de los restaurantes, ya era un tema costoso y poco eficiente
Cuando se habla de innovación, no significa inventar cosas nuevas, nosotros nos tocó cambiar el estándar de los meseros, antes si pedías algo te mandaban a tu mesero, con nosotros si le pides algo a cualquier mesero, ese te va a atender.
Servir y Sonreír fue y sigue siendo nuestro eslogan desde hace 24 años, es una promesa bastante difícil de cumplir, porque en todos los restaurantes cuando alguien entra, entonces, sonríen y sirven, es decir, ¡están cumpliendo esa promesa!
Ver el negocio “desde fuera” ayuda mucho ala madurez del negocio, Mendicutti dejó la dirección general de los trompos hace seis años aproximadamente, porque la sombra del empresario impide al negocio institucionalizarse y sin eso no puedes ver al negocio crecer sin ti.
Un consejo para los emprendedores es iniciar pronto porque así hay mayor oportunidad de corregir su camino, el empezar pronto permite tener más tiempo para rehacer tu camino.
Otro consejo quedaría es el ser generosos, pero no me refiero a la generosidad económica sino también a dar conocimiento, tiempo, pensamientos, etc; porque quien busca cómo ayudar a otros, piensa cómo obtener recursos, para así poder dar y esto es casi una filosofía.
La compañía ha creado una pequeña empresa de tecnologías de la información DPI que desarrolló la app para pedir en trompos en línea y la página web de trompos.
También se está fomentando una finca en la cual se pretende hacer desarrollo comunitario de economía circular para los proveedores de hortalizas, llamada Finca San Edmundo.
Hoy la infraestructura de los trompos busca posicionar y rentabilizar diferentes productos y marcas, un ejemplo sonlos daiquiris de la marca Chicoleados y un restaurante de comida italiana, llamada Itrottoli en el modelo barkitchen,
Una primicia es la pronta apertura de Los Trompos to Go con tres puntos de servicio, uno en fraccionamiento las Américas, uno en Juan Pablo Segundo y uno en Cholul. El modelo está pensado en llegar y solo recoger alimentos, para llegar y pedir o para mejorar el tiempo de entrega, la promesa de entrega.